El clima en Cipolletti

icon
14° Temp
50% Hum
LMCipolletti

Temor y evacuaciones en el centro

Un escape masivo del producto utilizado para dar olor al gas natural generó gran preocupación ante el miedo de una catástrofe. Se movilizaron la Policía, Bomberos y Protección Civil.

La sustancia es inofensiva pero todo el mundo pensó que era el gas metano usado como combustible en los hogares.
 
Pánico, interrogantes y mucho nerviosismo provocó ayer un escape masivo en varios puntos del centro de lo que en principio se creyó que era gas natural y luego se dijo que era solamente el odorizante (del tipo de los mercaptanos) utilizado para dar su olor característico al gas.
La explicación se la dio la empresa Camuzzi Gas del Sur a las autoridades de Protección Civil y de la Policía, pero no dejó de llamar la atención. La firma adujo haber hecho un empalme, a modo de prueba, con el viejo y en desuso sistema de cañerías de Cipolletti pero el efecto fue la alarma general de la población, evacuaciones incluidas y también cierre de comercios y bancos.
 
Los acontecimientos
Los hechos se desencadenaron minutos después de las 11, en forma casi simultánea en una casi imposible de calcular cantidad de lugares en que hubo pérdidas. Porque además de escapes desde el suelo, en algunos casos muy grandes, también se produjo la rotura de conexiones particulares. En consecuencia, el olor a gas copó las calles céntricas, generando zozobra y alarma.
Hasta pasadas las 14, seguía venteándose la substancia. Fueron varias horas de inquietud. Parecía Cipolletti una de esas ciudades de las películas de ciencia ficción en que, de súbito, todo se confabula en forma inexplicable para llevar terror e intranquilidad a la gente. “Cipolletti siempre tiene estas cosas, siempre pasa algo impensado”, expresó un avezado policía que participó de las medidas de control y prevención.
Los focos principales de irradiación estuvieron en las zonas de Fernández Oro y Villegas, Fernández Oro y España, Belgrano y Fernández Oro, Belgrano y 9 de Julio, Yrigoyen y Villegas, Roca y Miguel Muñoz, Roca y Mengelle, y Roca y Brentana. La situación se extendió también hasta un sector del barrio San Pablo, en las proximidades de un policlínico.
Ante la masividad del evento, Alfredo Muruaga, titular de Protección Civil, y Raúl Fuentes, jefe de la Comisaría Cuarta, montaron un amplio operativo para minimizar los riesgos para la población. La seriedad del asunto así lo ameritaba porque, al principio y hasta bien avanzados los acontecimientos, se pensaba que se trataba de un escape de gas natural, substancia altamente combustible, peligrosa y letal.
 
Anillo de seguridad
La empresa Camuzzi no había avisado a nadie del empalme y la presunta prueba inocua tomó a todo el mundo por sorpresa. Pronto, un anillo de seguridad con bocacalles cortadas a lo ancho y largo del centro obstaculizó el tránsito y obligó a los automovilistas a cambiar de ruta. Las cintas de plástico del precintado impedían también a los caminantes seguir su curso. El microcentro, lleno de policías, agentes de tránsito, bomberos, peatones y periodistas agitados parecía escenario de un imaginario conflicto. Hasta un helicóptero se vio en las alturas interesarse por Cipolletti.

Trabajo de empalme con la vieja red

El odorizante se inyectó a presión y hubo fugas por todas partes, incluso en conexiones domiciliarias.
 

El titular de Protección Civil, Alfredo Muruaga, y el comisario Raúl Fuentes explicaron que el origen del evento que conmocionó ayer a Cipolletti tuvo que ver con un trabajo de empalme con la vieja red de cañerías urbanas, efectuado por la empresa Camuzzi Gas del Sur.
La obra se efectuó en la zona de Roca y Mengelle, donde se inyectó la substancia odorizante. Por lo que se sabe, y se corroboró ayer, la red está derruida y tiene incluso filtraciones de agua. Los escapes se multiplicaron.
En un primer momento, Muruaga había mencionado también la posibilidad de que se hubiera producido una “sobrepresión” en todo el sistema céntrico. Después, recibió la comunicación y la aclaración de Camuzzi.
Sin embargo, las pérdidas en conexiones e instalaciones particulares y domiciliarias, podrían avalar la posibilidad de una sobrepresión. Según personal municipal, hubo fugas fuertes en nichos de la Asociación Española y del Banco Francés. Pero también se comentaron episodios similares en otros lugares.
 
Personal movilizado
La empresa distribuidora del gas tomó nota de la situación creada y concentró a técnicos gasistas de Cipolletti y de otras localidades, como General Roca, para que revisaran todo, incluidas muchas conexiones, en busca de fugas. Una quincena de utilitarios y camionetas de la firma, estacionados en la sede de 25 de Mayo entre San Martín y Roca, atestiguaron la gran movilización de personal.
Por el hecho de ayer, tuvieron que trabajar también prácticamente todos los efectivos de la Comisaría Cuarta, cuatro dotaciones de bomberos, inspectores de tránsito de la comuna y agentes de Protección Civil. Muruaga dijo que el municipio evaluará las sanciones pertinentes a Camuzzi por una actividad de la que no avisó y que podía ser potencialmente peligrosa.

Pánico en edificios, comercios y bancos

Hizo mucho calor ayer en la ciudad y una brisa constante giró alternadamente de un cuadrante a otro. Las condiciones fueron las ideales para que el odorizante se metiera en cuanta casa y comercio hubiera en las inmediaciones de las grandes pérdidas, y subiera también por los edificios altos. Las evacuaciones fueron otra nota distintiva de un mediodía de inolvidable terror.
Entre las instalaciones que primero fueron abandonadas se contó el edificio municipal de Recaudaciones, en Yrigoyen y Villegas. Afuera, al pie de un árbol de la vereda, salía una intensa columna de gas. Todo el sector de Yrigoyen, entre Villegas y España, fue cercado. Bomberos y personal municipal se dedicaron a echar agua al área del escape. El burbujeo de las pompas iridiscentes recordaba las vertientes de aguas termales.
También se autoevacuaron muchos empleados del edificio central de la comuna, en Yrigoyen casi Villegas. El gas ascendió varios pisos. Muchos habitantes del edificio de departamentos contiguos, también bajaron a la calle. Hicieron lo mismo residentes del edificio Torino, frente a Recaudaciones. Más lejos, en la esquina de Villegas y 9 de Julio, el personal del Orsep también optó por dejar las oficinas. Muchos comerciantes y algunos bancos cerraron sus puertas, temerosos de un estallido.

¿Qué te pareció esta noticia?

0% Me interesa
0% Me gusta
0% Me da igual
0% Me aburre
0% Me indigna

Dejá tu comentario