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Pidieron elevar a juicio el crimen de Nicolás Scorolli

La presentación fue efectuada por la querella, que considera el hecho como un homicidio agravado.

El delito imputado contempla castigos de prisión perpetua. El policía Leonardo Carrasco sería juzgado recién el próximo año.
 
La parte querellante que interviene en la investigación por el crimen del adolescente Nicolás Scorolli, de 16 años, formalizó ayer el pedido de elevación a juicio oral de la causa penal que tiene como principal protagonista al policía Leonardo David Carrasco, de 37 años, procesado por homicidio agravado. La calificación del delito contempla penas de prisión perpetua.
Acompañado por el matrimonio conformado por Sandra Barzán y Roberto Scorolli, el abogado particular Marcelo Hertzriken Velasco hizo una presentación de varias carillas donde se describen las pruebas colectadas hasta el momento y que determinarían la culpabilidad del único imputado por lo sucedido el 25 de diciembre de 2011 en Cipolletti.
Se trata de una investigación que pasó por distintas instancias, que incluyeron la reconstrucción del incidente que terminó con Scorolli herido en forma mortal en la zona de la cabeza.
Para la querella, desde un primer momento, se intentó beneficiar a Carrasco. Por ese motivo, describieron las pruebas y advirtieron que “durante el debate podrán quedar al descubierto, la parcialidad de la prevención policial en el propósito de posicionar favorablemente a su compañero acusado”.
Ya refiriéndose al hecho concreto, el abogado que representa a la familia Scorolli recalcó los aportes de los testigos y fundamentalmente de los jóvenes que acompañaban a la víctima. Uno de ellos, en su relato ante el Juez, precisó que un policía "realizó dos movimientos hacia adelante y en el segundo se escuchó un disparo, el cual los aturdió porque fue realizado a aproximadamente un metro o menos. En ese instante vio que la cara de Nico (Scorolli) se corría para un costado, quedaron aturdidos, y lo que hicieron después fue bajar con las manos en alto".
Por otra parte, los querellantes valoraron el informe de los expertos en relación al disparo efectuado por el cabo de la Policía y que descartaría la existencia de un forcejeo. “Scorolli recibió el disparo cuando se estaba incorporando y teniendo ya su cabeza en el exterior del vehículo", apuntaron.

 

El cabo no "actuó en cumplimiento de su deber"

La parte querellante hizo hincapié en la conducta supuestamente homicida de Leonardo Carrasco.
 

Sin dudar, la querella integrada por los padres de Nicolás Scorolli, y que cuenta con el patrocinio del abogado Marcelo Hertzriken Velasco, remarcaron en su presentación que la conducta legal del cabo Leonardo Carrasco debe encuadrarse como homicidio calificado por haber sido cometido abusando de sus funciones, por un miembro integrante de las fuerzas policiales mediante el uso de un arma de fuego.
A la hora de analizar la acción desplegada por el acusado durante el procedimiento policial, no dudaron en advertir su imprudencia: “Descendió del móvil policial portando una escopeta Escort, a sabiendas de que se encontraba cargada con cartuchos 12/70 con postas de goma y sin seguro. De inmediato se acercó al rodado sustraído, apuntó en forma directa hacia la cabeza de Scorolli -con el arma en condiciones inmediatas de uso- conociendo el riesgo para la vida que ello implicaba y sin causa que lo justificara, le disparó a muy corta distancia, en momentos en que el joven -desarmado y sin resistirse- se incorporaba para descender del vehículo, apoyando el pie izquierdo sobre el piso, provocándole la muerte de forma inmediata”.
Hertzriken recurrió a la doctrina para reafirmar sus conceptos y apuntar que “si bien es probable que Carrasco no tuviera la intención de dar muerte a Scorolli, pero sí razonablemente se representó el resultado y obró sin importarle ocasionarlo, cuando el elemento productor debía producir el deceso del sujeto pasivo, se debe conceptualizar el accionar del agente dentro de la figura de homicidio”.
El abogado reiteró que “no existe un solo indicio que permita inferir que el procesado actuó en cumplimiento de su deber, más allá de que luego del fatal resultado, se haya mostrado conmovido o gritado que se le escapó el tiro. Por el contrario su obrar excede lo funcional y con ello la posibilidad de encuadrarlo en una conducta simplemente abusiva o, en su caso, culposa. Por el contrario se ha determinado que Carrasco cometió un homicidio”.
De acuerdo a la instrucción, Scorolli, junto a cuatro personas, habrían robado un auto. En este marco, se dio la persecución de las fuerzas de seguridad, que lograron interceptar el vehículo. Después, vendría el triste desenlace de la muerte del adolescente de 16 años.

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