El clima en Cipolletti

icon
20° Temp
76% Hum
LMCipolletti

Peritos discreparon en juicio por Soria

Mientras especialistas de Salta brindaron precisiones sobre la distancia y la forma del disparo mortal, la defensa puso en duda sus afirmaciones y no descartó un forcejeo entre la víctima y Freydoz.

Para los forenses de la provincia del norte argentino, el ataque se produjo a más de 70 centímetros.
 

Mientras los peritos de balística y de criminalística de Salta ratificaron varios aspectos referidos a cómo se habría dado el disparo que mató a Carlos Soria, el tipo de arma, distancia y trayectoria del proyectil, el abogado defensor de Susana Freydoz, Alberto Richieri,  junto al perito de parte intentaron rebatir gran parte de las pericias oficiales realizadas en el marco de la instrucción de la causa.
De esta manera, el representante legal de la acusada dejó a la vista algunos de los aspectos centrales de lo que será su alegato, fijado para el próximo 7 de noviembre y que, entre otros  elementos apuntará a plantear la duda sobre las pericias realizadas, e incluso de la autopsia que se practicó a pocas horas de ocurrido el trágico hecho.
Para el defensor, no quedan fehacientemente acreditados aspectos tales como el lugar desde donde Freydoz efectuó el disparo, el hecho que la víctima haya estado recostada en el lugar en que fue encontrado el cuerpo y no descartó  la posibilidad de que se haya tratado de un disparo accidental.
Ayer se realizó la última de las audiencias testimoniales en el juicio que lleva adelante la Cámara Primera del Crimen, integrada por los jueces Carlos Gauna Kroeger, María Evelina García y Fernando Sánchez Freytes y la fiscal Laura Pérez, en la causa por el homicidio de Soria y que tiene a su esposa Susana Freydoz como acusada.
A pocos días del hecho, desde la fiscalía y el juzgado de instrucción se decidió enviar material de prueba a un laboratorio judicial de Salta, con el fin de que se realicen pericias en balística, criminalística y en anatomopatología. Se buscó así conocer con mayor nivel de precisión cuestiones referidas al funcionamiento del revólver calibre 38, proyectiles, lugar del disparo, trayectoria y lesiones provocadas por el disparo, entre otros aspectos.
 
Sin gestos de defensa
Ayer declararon los dos peritos salteños que participaron de los exámenes. En primer lugar, Cristóbal Heredia, perito criminalístico y de medicina legal del Ministerio Público de Salta, explicó que de acuerdo a los resultados periciales el arma utilizada por Freydoz fue disparada a más de 70 centímetros de la víctima y a menos de dos metros, y también que el ejecutor, en este caso Freydoz, se situó al pie de la cama.
Heredia informó que los estudios señalan que la víctima no realizó gestos o maniobras de defensa, algo que se da por acto reflejo ante un hecho amenazante. También explicó que la ausencia de indicios de pólvora y otros elementos surgidos del disparo en la zona del orificio de entrada deja a la vista que no se trató de un disparo “a boca de jarro”, definido éste como aquel en el que existe un contacto directo o muy cercano entre la boca del arma y la piel.
Por su parte, el otro perito de Salta, Washington González, especialista y catedrático en balística, indicó al tribunal que para realizar las pericias se efectuaron más de 30 disparos testigos sobre papel y piel de chancho. A partir de este elemento como de un soporte virtual en base al recorrido que realizó el proyectil en el cuerpo de la víctima, se pudo determinar la trayectoria del disparo. Es por ese motivo que el informe ubicó a Soria recostado boca arriba en el lado derecho de la cama matrimonial en estado yacente o reposado, y a Freydoz parada al pie de la cama, no en línea recta sino más bien ligeramente corrida hacia el lado opuesto de la cama. Esto provocó que el disparo, que ingresó por el pómulo izquierdo efectuó un recorrido ascendente y desplazado levemente hacia la derecha para quedar alojado en la zona de la nuca.
Indicó que el arma tuvo un funcionamiento correcto y un alto nivel de celosidad (arma celosa o sensible) en acción simple, es decir cuando se tira -con el dedo pulgar- el martillo (percutor) hacia atrás.   
La velocidad del disparo fue, aproximadamente, de 245 metros por segundo, impactó en el rostro de Soria provocándole la muerte. Por tal motivo y contra lo que intentó saber la defensa, para ellos esa fue la causa de la muerte, descartando así que el deceso se haya producido por asfixia por sangre.
De acuerdo a las pericias, Freydoz efectuó el disparo con el brazo derecho extendido, a partir de los restos de la deflagración del disparo que quedaron impregnados en la manga de la prenda que vestía la acusada. Lo que no pudo responder con precisión el perito de Salta es si Freydoz apuntó antes de disparar y si manipuló el arma con los dos brazos.

¿Qué te pareció esta noticia?

0% Me interesa
0% Me gusta
0% Me da igual
0% Me aburre
0% Me indigna

Dejá tu comentario