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"No voy a defender lo indefendible, sólo quiero que se sepa la verdad”

La mamá de Nicolás Scorolli, el adolescente que murió por un disparo policial en la madrugada de Navidad, espera que se determine que a su hijo lo ejecutaron. Descarta la teoría del forcejeo.

Por ÁNGEL CASAGRANDE

Con el peor dolor a cuestas para una madre, exige Justicia. Es directa y no anda con vueltas. Reconoce que su hijo pudo estar involucrado en algún hecho delictivo, pero reclama que se determine qué fue lo que ocurrió realmente en la madrugada del 25 de diciembre del año pasado. 
“No voy a defender lo indefendible, sólo quiero que se sepa la verdad”, dijo una angustiada Sandra Barzán, mamá de Nicolás Scorolli, el adolescente cipoleño que fue asesinado por un disparo policial en cercanías del Fortín Primera División luego de una persecución que se produjo a partir del robo de un auto.
En principio, la juez Sonia Martín dictó el procesamiento del cabo David Carrasco por homicidio agravado, pero después la Cámara Criminal Primera revocó la medida judicial y el policía quedó libre. Luego, la magistrada se excusó de seguir con el caso, pero se le requirió que continuara con la instrucción.
Esta semana declararon dos testigos que complicaron la versión del uniformado, quien aseguró que la muerte del menor de 16 años se produjo tras un forcejeo.
Para los familiares, será clave la inminente realización de la reconstrucción del hecho porque consideran que a partir de allí la Justicia dispondrá de más elementos para comprobar lo que ellos están convencidos: que Scorolli fue ejecutado.   
 
¿Cómo observa la investigación?
Posiblemente con la reconstrucción del hecho se termine de aclarar la situación de lugar, espacio y tiempo de los chicos en ese momento. Uno solo seguro ya se había bajado del auto, de los otros tres, uno posiblemente haya estado bajándose cuando sucedió el disparo y los otros dos estaban adentro.
Fue cuestión de segundos. Justamente el lunes declararon dos testigos. Uno de ellos dijo que vio la persecución y que había sido ejecutado. No logro ponerme en la cabeza de este policía, el porqué de lo que hizo, posiblemente haya estado asustado, pero que lo ejecutó, lo ejecutó. 
 
¿Tuvieron contactos con los abogados de Carrasco?
Sí, el lunes en las declaraciones. Ellos no sabían qué iban a decir estos testigos, no les debe haber caído muy bien la noticia, porque en realidad ellos no vieron el momento puntual del disparo, pero vieron la persecución porque estaban de este lado del canal sobre el Pichi Nahuel. 
Vieron la persecución, cuando cruzan el puentecito, cuando vuelven a retomar a la ruta y bajan para el puente, ahí los pierden de vista. Escucharon una frenada, después el choque y atrás el disparo; la chica dijo que 'no pasaron más de 5 segundos' y el otro chico que 'casi instantáneamente'. 
Ellos no vieron ningún otro coche. Los que llegaron enseguida fueron los patrulleros, que cortaron la ruta. El primer vehículo en arribar fue un camión, pero los testigos afirmaron que no había ningún taxista.
 
Uno de los principales argumentos de la defensa fue el testimonio de un taxista, de identidad reservada, que avalaba la teoría del forcejeo.
Posiblemente el taxista haya llegado al lugar como dice, pero lo hizo después de que había pasado todo. Hay muchas cosas que las vio él nomás, que ni siquiera las vio el policía. En lo único que concuerda es en el tema del forcejeo. El resto de los policías no lo pueden ver, porque según dicen ellos habían salido a buscar al resto de los chicos, que no corrieron porque estuvieron al costado
 
Como mamá, ¿qué tiene para decirles a los taxistas que habían pedido la liberación de Carrasco y a un sector de la comunidad que defendía al cabo?    
Con respecto a los taxistas, hay hechos en los que hay mucha coincidencia. El 19 de noviembre hubo una serie de episodios con los taxistas y en alguno de ellos habría estado involucrado mi hijo. Eso fue en la madrugada del sábado. Mi mamá me llama y me dice ‘Sandra subí a Nicolás a un colectivo y sacalo de Cipolletti porque vino un taxista amigo y me dijo que lo quieren linchar y dejar tirado en El Treinta’. 
El domingo a la noche, a una cuadra de mi casa, lo agarraron entre cuatro personas y lo apuñalaron. Voy al hospital y como las heridas no eran tan profundas, se volvió conmigo.
El lunes a la mañana, me voy a un centro de atención de adicciones que se llama Acer y está en el Parque Industrial de Neuquén. Me pareció que era el momento de sacar a Nicolás de la calle y no tenía la forma. Después de una entrevista con él, la psicóloga me comentó que eso era una casa, no una cárcel y que Nico voluntariamente no se iba a internar por lo que me sugirió que consiga una orden judicial para que lo haga.
Fuimos al Juzgado 4, cuando llegamos, sale el secretario y le dice a mi hijo: ‘Loco, te metiste con un gremio muy pesado, estás al horno’.
Un día después, la jueza Alejandra Berenguer le planteó un escenario similar con el tema de los tacheros. Cuando nos quedamos solos, le expliqué lo que me planteó la psicóloga y le pedí que le diga a Nicolás aunque sea en forma oral que estaba complicado y que iba a terminar preso; me contestó que los padres éramos nosotros y éramos los que teníamos que ponerle los límites.
Después me lo llevé a Córdoba con mi otro hijo y con mi mamá. Estuvimos como 4 ó 5 días y en ese lapso que no estuvimos le tirotearon el auto. Es un falcon que estaba armando. Estaba estacionado sobre Belgrano, a la vuelta de Lavalle, y pasaron dos personas en una moto y le dispararon.
 
¿Estos hechos los vincula a los taxistas o pueden haberse dado por algún enfrentamiento con un grupo antagónico?
No, por esto último no. Eso son todos comentarios. Me gustaría que vayan y les pregunten a los vecinos quién era Nicolás.
Yo no voy a defender lo indefendible, para mí siempre lo importante, antes de lo que le pasó a Nicolás, es la verdad, no me importa otra cosa. Siempre les dije a mis hijos que, hagan lo que hagan, sea bueno o malo, se hagan cargo.
Fui la responsable de que Nicolás se hiciera cargo de lo que hubiera hecho en su momento, sea lo que sea. Yo era la que lo llevaba al juzgado cuando llegaba la citación, nunca se negó. Si alguno de los que participó en algunos de los procedimientos en los que hayan detenido a Nicolás puede decirme que se resistía, lo invito a que lo diga. Es más, nosotros teníamos buena relación con la Policía, más de una vez lo cargaban al patrullero y me lo llevaban a casa. Me decían está en la esquina, sacalo de ahí. No puedo meter a todo el mundo en la misma bolsa.
Los primeros en hacer una manifestación fueron los taxistas y qué casualidad que la única persona que corrobora lo del forcejeo es uno de ellos.
Repito, no voy a defender lo indefendible, porque reconozco que Nicolás habría estado involucrado en uno de esos hechos.  Tenemos una Policía que su deber es detener a las personas y una Justicia que es la encargada de definir qué hacer con esas personas. Ni la Policía ni la Justicia tienen el poder de decidir matar a una persona, mucho menos si no hubo resistencia, no hubo armas. Me podrán decir ‘lo iban persiguiendo, en ese momento se resistió’. Pero al momento del choque, bajó y dijo ‘está bien’ y fue lo último que dijo. No tuvo ni tiempo de bajarse totalmente del auto, por eso es que cae sentado.
 
¿Qué espera de la Justicia?
La verdad, quiero que se sepa la verdad.
 
¿Cree que la Justicia se la puede brindar?
Hay mucha claridad en esta causa. Si algo que les vivo diciendo a los chicos que venían con él es que digan la verdad. La mentira es difícil sostenerla.
 
¿Ustedes plantearon el tema del apuñalamiento en la Justicia?
Nicolás no quiso. Igualmente en el hospital tiene que estar el registro.
 
¿A quién culpaba él del ataque?
Hablaba de que esto era por los taxis. Ellos saben lo que hacen y van teniendo una noción de dónde puede venir cuando pasa una cosa como esta.
 
¿Con el auto lo mismo?
Y sí, era lo que había sucedido ese fin de semana. Fue todo muy rápido. Hubo mucha bronca de los taxistas y fue de público conocimiento, cortaron el puente, hubo una movilización importante que daba cuenta de que estaban realmente enojados y termina cuando agarran al pibe en La Anónima, que a ese chico sí la jueza lo mandó a Roca. Cuando yo pedí ayuda, a mí no me la pudo dar.
 
¿La responsabiliza a Bereguer por esto?
No, simplemente que así como yo, debe haber otras madres que tienen este tipo de inconvenientes con sus hijos. En el caso de Nico, si robó algo, no lo hizo por necesidad, tenía su moto, tenía su auto aunque no tenía edad para manejarlo. Un par de semanas antes estuvimos esquiando en Bariloche. Tiene una familia constituida, no tenía necesidad, sí posiblemente se haya solidarizado con la problemática de los otros chicos. Hay mamás que tienen chicos con estos problemas y no tienen dónde recurrir. Después de esto, se me acercaron muchas mamás contándome su problema y que no saben cómo manejar la situación. Nunca en mi vida se me ocurrió que me iba a pasar esto.
 
 ¿La Policía tenía identificados a los ocupantes del auto?
Sí, el subcomisario en la persecución que se inicia sobre Alem, cuando toman la rotonda de Mariano Moreno, vio a uno de los chicos que iba y lo reconoce porque iba a la escuela con su hija. Cuando lo vio, dijo ‘este es el grupo de Scorolli’, ya sabía que iba Nicolás en ese auto. Estaba individualizado el grupo.

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