El clima en Cipolletti

icon
12° Temp
30% Hum
LMCipolletti

Mendocinos que asaltaron Kilates, castigados a 15 años de prisión

Fue la condena impuesta por los jueces de la Cámara Primera a los dos detenidos por el hecho ocurrido en el céntrico local comercial, en 2010.

Los acusados permanecen tras las rejas en Mendoza por otros hechos graves como homicidios y atracos con armas de fuego.
 
De manera severa, los integrantes de la Cámara Primera del Crimen de esta ciudad impusieron 15 años de prisión efectiva a los dos mendocinos procesados por el asalto a la joyería cipoleña Kilates. La sentencia se conoció ayer en horas del mediodía y el abogado defensor de los condenados se encargará de informarles lo resuelto por los jueces Álvaro Meynet, Alejandra Berenguer y Mario Nolivo.
La fiscalía de Cámara, a cargo de Ricardo Maggi, había solicitado 18 años de prisión durante la exposición de los alegatos realizada hace diez días. Por su parte, el representante legal de Jesús Javier Wekid Calzeta y Fernando Rivarola Sosa, el abogado Claudio Romero, cuestionó la investigación y reclamó la absolución de culpa y cargo de ambos por lo sucedido el 2 de julio de 2010.
Los acusados tuvieron la oportunidad de hacer su descargo en la clausura del juicio oral desarrollado en la sala de audiencias de la Cámara Primera y no sólo negaron su participación en el ilícito sino que uno de ellos, Rivarola Sosa, dijo que no conocía Cipolletti.
En este marco, los magistrados dictaron el veredicto que contempló el delito de robo en concurso ideal con portación ilegal de arma, en concurso real con privación ilegítima de la libertad y robo doblemente agravado.
Los mendocinos permanecen presos en su provincia y fueron trasladados a la región para que enfrenten el juicio oral.
El asalto a Kilates fue una audaz maniobra de una banda de asaltantes, que logró reducir a la mujer policía que custodiaba el local. Luego, amenazaron con armas de fuego a una empleada y a los dueños, y se apropiaron de un importante botín. Se escaparon en un auto robado tras abordarlo en la vía pública y encerrar al propietario en el baúl.

Dejá tu comentario