El clima en Cipolletti

icon
14° Temp
48% Hum
LMCipolletti

Llegaron en kayak y se casaron

Una pareja cipoleña remó desde el río Grande de Neuquén y contrajo matrimonio en Playa Aventura, en la Margen Sur. "Queríamos hacer algo distinto", explicó Tizziano, flamante esposo de Marisa.

En el trayecto, fueron acompañados por dos amigos.
 
Dicen quienes han vivido algunos años de matrimonio que la clave para el éxito es la tolerancia. Incluso, lo recomiendan los encargados del Registro Civil durante cada ceremonia. "Hay que remarla", resumen los cónyuges tras sus primeros meses de convivencia. Y así lo entendieron Tizziano Della Pica (35 años) y Marisa González (26),  desde antes de formalizar su relación. ¡Y llegaron en kayak su casamiento!
Amantes de la naturaleza, quisieron casarse a orillas del río Negro y con el guiño del Registro Civil organizaron una boda inédita en Cipolletti.
Los familiares y amigos que asistieron a la ceremonia los aguardaron con gran expectativa, algo que pasa en todos los casamientos, aunque en este caso no había demoras por el peinado de la novia ni nada por el estilo. Junto a dos amigos, los novios remaron desde el balneario de Neuquén hasta PlayAventura, en la margen Sur de la Isla Jordán.
"¿Vienen al casamiento?", preguntaban sorprendidos los encargados de la balsa municipal. Ellos también se mostraban sorprendidos por la particular ceremonia. Los invitados se encontraron en la fila de vehículos que esperaba que la embarcación llegara hasta su orilla. "¿Alguien puede llevar a la jueza?", preguntó también otra de las invitadas, preocupada por los plazos. "Estamos bien, no se preocupen", le respondió Mónica Martínez, quien oficializó la unión y se encargó de recalcar que "nunca hubo un casamiento así en Cipolletti". Por eso, los horarios no tenían tanta importancia.
 
La espera y el arribo
Con todos los invitados mirando al río y la embarcación de los novios sin aparecer, más de uno comenzó a preguntarse si estarían bien. O si habrían desistido de la travesía. Incluso alguien recordó que Marisa no sabe nadar.
Algunos familiares los habían acompañado en el inicio del viaje, y fueron los encargados de despejar otra de las dudas: estaban vestidos de ocasión o si también sorprenderían con su look. En ese momento se los vio aparecer, remando a la par y saludando a sus familiares. Cuando llegaron a la orilla se vio el vestido blanco de Marisa y el atuendo formal de Tizziano, con pantalón de vestir y camisa blanca. Todo, claro está, por debajo del chaleco salvavidas. Cuando pisaron tierra firme, antes de dar el sí, se apresuraron a calzarse. Casi ningún detalle se escapó, salvo que no había el tradicional ramo que la novia arroja tras contraer el matrimonio.
La escena, con los novios dejando sus chalecos y el público aplaudiéndolos, llamó la atención de una familia que pasaba la tarde junto al río. Una pareja, con dos pequeños niños dejó la sombra de la sombrilla que los refugiaba del sol para ver a qué obedecía el alboroto. Y hasta uno de ellos tomó su teléfono celular y parecía contarle a un tercero lo que estaba viendo.
"Gracias por haber venido, queríamos hacer algo distinto", dijo Tizziano antes de firmar el acta junto a los cinco testigos.
Como en todos los casamientos, Martínez informó a los novios de las obligaciones que impone la ley a los cónyuges. Y les recomendó "paciencia y acompañamiento" en los momentos difíciles. Con el río de fondo, como querían, y música romántica de fondo, se convirtieron en marido y mujer. Voló el arroz, y comenzó la celebración.

¿Qué te pareció esta noticia?

0% Me interesa
0% Me gusta
0% Me da igual
0% Me aburre
0% Me indigna

Dejá tu comentario