El clima en Cipolletti

icon
11° Temp
28% Hum
LMCipolletti

La furia nunca ayuda a ver los problemas

La violencia física y verbal que se desató entre taxistas durante la última sesión del Deliberante pasó a segundo plano las falencias del transporte público.

Las agresiones físicas y verbales siempre se convierten en un espectáculo que llama la atención pero que a la vez oculta muy negativamente los temas de fondo. Los acontecimientos que empañaron la sesión del jueves del Deliberante, en la que sectores enfrentados de los taxistas se trenzaron a las piñas en medio de insultos contra los concejales, revelan hasta qué punto la violencia es una pésima forma de pirotecnia.
Los hechos se dieron como una crónica anunciada. Los seguidores de la Asociación de Propietarios de Taxis de Cipolletti se oponían a rajatabla y de antemano a la posibilidad de un nuevo cuadro tarifario que incluyera un adicional nocturno. En la vereda de enfrente, los dueños de bases apoyaban sin ambages la alternativa. En el medio, los ediles, que habían optado por apoyar la propuesta del Ejecutivo, repudiada por la Asociación.
 
Ánimos caldeados
Todo este variopinto conjunto humano coincidió en el quinto piso de la Municipalidad. Como estaba planteada la situación, cualquier chispa podía encender la mecha o la pradera entera. Enfurecidos porque no fue atendida su postura, los taxistas de APTC, vía aplausos de desaprobación y consignas cada vez más iracundas, fueron caldeando los ánimos. Hubo un cuarto intermedio. Los concejales volvieron a intentar a aprobar la iniciativa. Se reanudaron, con más bríos, los reproches, cada vez más feroces. La tensión llegó a su máximo. En un rincón de la sala de reuniones empezaron las piñas, los empujones, el tumulto, el triste espectáculo de la irracionalidad.
Con posterioridad al zafarrancho, los miembros del CD terminaron con su trabajo. Aprobaron el aumento de la tarifa, con porcentajes bastante salados para el bolsillo de los más vulnerables de siempre, los que menos tienen, los pobres jubilados, los que viven de un trabajo humilde en viviendas ubicadas a kilómetros de la ciudad, todo ese gran segmento de usuarios que viven con lo justo y que cuando tienen que recurrir a un taxi deben hacerlo con dolor del corazón, porque no les queda otra. La plata falta y la enfermedad y la noche insegura suelen requerir de un transporte rápido.
El ruido y la furia sólo traen confusión, como la que existe en las mentes de algunos locos malvados. En la práctica cotidiana, una trifulca genera interés pero no redunda más que en repudios generalizados. Los problemas de fondo quedan siempre en un segundo plano.
 
Mucho por resolver
En el caso de los taxis, y del transporte público en general de Cipolletti, no debe olvidarse nunca que hay muchas cosas por resolver. Existe, como en otras actividades económicas, una creciente tendencia a la concentración en pocas manos de muchas licencias, por diferentes vías. El fenómeno es significativo, por el poder de lobby que asumen los detentadores de ese poder.
Existe la desidia, muy marcada, de muchos taxistas que no gustan trabajar de noche. Las bases sin vehículos para cumplir con el servicio son la inmensa mayoría en ese horario, salvo los fines de semana, en que los boliches y la diversión mueven el avispero y los ingresos.
Existe también el descuido, ya que son muchos los móviles que ya no lucen un buen aspecto interior ni exterior, lo que debería ser mejorado porque los usuarios lo merecen. En los casos más apremiantes, se impone el cambio de las unidades, no queda otra alternativa.
Por último, aunque habría mucho más para detallar, existe la necesidad imperiosa de un mejor transporte de colectivo urbano, que permita garantizar una alternativa real a la gente que necesita desplazarse y no dispone de vehículo propio. Las frecuencias de los ómnibus suelen ser muy espaciadas, más de lo que soporta la paciencia del más calmo. La impuntualidad, mal muy arraigado, deja en la estacada a cualquiera. Además, como si fuera poco, el estado de muchas de las unidades dista de ser el mejor y los usuarios lo sufren. La opción por el taxi resulta, a menudo, más una obligación que un deseo, pese a que es cada vez más caro y presenta las deficiencias ya apuntadas.
La nueva tarifa de los taxis, con el adicional nocturno, fue aprobada a puertas cerradas para evitar más confrontaciones. No es la mejor forma, en absoluto, de tratar los temas sensibles para la sociedad, pero el bochinche de la ira dejaba pocas opciones. El nuevo precio para trasladarse de noche estará a prueba durante dos meses. Un mejor servicio público de transporte, de taxis y de ómnibus, urge en Cipolletti.

 

Alrededor de 100 jóvenes y adultos de la zona norte de la ciudad comenzarán a cursar sus estudios secundarios en el CEM 147 del barrio Anai Mapu, que fue inaugurado el viernes. La llegada de un colegio de Nivel Medio era una demanda de larga data de los vecinos del sector.

La falta de mantenimiento durante años en los establecimientos educativos cipoleños sigue provocando graves problemas en varias escuelas primarias que tuvieron muy pocos días de clases en lo que va del ciclo lectivo. La 338 de las 1.200 Viviendas y la 248 de las 400 son las más complicadas.

¿Qué te pareció esta noticia?

0% Me interesa
0% Me gusta
0% Me da igual
0% Me aburre
0% Me indigna

Dejá tu comentario