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Jueces cipoleños debaten causa por daños y perjuicios médicos a una mujer

No se trata de una indemnización concedida para el rubro daño psíquico, como parece sostener el apelante, sino de un concepto diferente.

Cipolletti.- La Cámara de Apelaciones en lo Civil, Comercial y de Minería de Cipolletti rechazó el recurso de apelación que presentó un médico contra la sentencia que lo condenó a pagar inicialmente 157.012 pesos a una paciente por daños físicos y moral y, de ese modo, el Tribunal confirmó el fallo de primera instancia, publicó hoy la agencia de noticias ADN.
Luis Alejandro L. interpuso recurso de apelación contra la
sentencia que lo condenó a pagar $ 78.906 en concepto de capital, con más los intereses a calcular, con arreglo a los rubros de daño físico (material): $ 55.786; daño psíquico en cuanto al tratamiento: $ 3.120; gastos médicos y farmacológicos: $ 5.000, y daño moral (incluyendo el daño estético) $ 15.000. Pero, el monto finalmente acordado sería mucho menor.
Las constancias judiciales a las cuales accedió ADN no especifican los hechos reprochados en la causa caratulada “daños y perjuicios”.
Entre otras cosas, el profesional sostuvo que la sentencia afecta el principio de congruencia porque no se advierte en la causa que la supuesta perjudicada “haya requerido una suma para hacer frente a los gastos de tratamiento psicológico, sólo peticionó se indemnice la enfermedad”.
Manifestó además que “no existe incapacidad psíquica y sí padecimiento subjetivo indemnizable como daño moral”, por lo que solicitó se revoque la sentencia apelada rechazando la fijación de indemnización para el rubro daño psíquico, a la vez que desestimó la extensión de la suma concedida por gasto médico y farmacológico, por excesiva.
Al analizar la cuestión planteada, el juez Alfredo Pozo destacó, en cuanto al agravio referido a la condena a abonar los gastos del tratamiento psicológico recomendado por la perito en su dictamen, es que el Tribunal no ha hecho lugar al reclamo del daño psíquico demandado, porque no quedó probada incapacidad alguna, sino solamente a aquellos gastos de tratamiento, ante la evidencia de un estrés postraumático.
“Ellos constituyen entonces un rubro más de la reparación integral, que ha sido considerado por el sentenciante como “un perjuicio material derivado de la necesidad de afrontar un tratamiento, el que requerirá de una sesión semanal, durante dos años.
No se trata de una indemnización concedida para el rubro daño psíquico, como parece sostener el apelante, sino de un concepto diferente, relacionado con la indemnización de un tratamiento que se hizo necesario como consecuencia directa del siniestro sufrido”, remarcó el juez de Cámara cipoleño.
Agregó: “En consecuencia, los agravios no pueden ser receptados en tanto no guardan relación con lo decidido, porque se refieren a la improcedencia de indemnizar un daño o incapacidad que no fue comprobada, lo que el (Tribunal cipoleño) claramente no ha hecho.
Y tampoco resultan aceptables cuando sostienen la violación del principio de congruencia, ya que por un lado se ha demandado la reparación de todos los perjuicios causados, y por otro la necesidad del tratamiento surge de la pericia psicológica, por lo que mal podía haber reclamado la actora los gastos correspondientes al mismo al demandar”.
“Teniendo en cuenta las lesiones sufridas, el hecho de que habitualmente tienen lugar gastos extras que no son amparados por las obras sociales, y la opinión mayoritaria de que no es necesaria prueba acreditando los gastos, las que se encuentra deferida al prudente arbitrio judicial, corresponde confirmar lo resuelto”.
Así, el Tribunal fundó la cuantía del rubro estimando la naturaleza de las lesiones, el tiempo de convalecencia (corsé) ulterior a la intervención quirúrgica, los diagnósticos de los especialistas y facultativos, así como la realización de estudios varios y la provisión de medicamentos, de todo lo cual “existen razonables constancias en la causa, por lo que la suma de $ 5.000 demandada y acordada constituye una apreciación prudencial fundamentada y cuya confirmación corresponde”.

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