El clima en Cipolletti

icon
19° Temp
38% Hum
LMCipolletti

Arrasador triunfo del FpV en Cipolletti

La ciudad le dio un espaldarazo al intendente Alberto Weretilneck, candidato a vicegobernador y compañero de fórmula del roquense Carlos Soria. El jefe comunal calificó el éxito provincial como "histórico". En su búnker, hubo un gran festejo.

La participación ciudadana se acercó al 80 por ciento y fue categórica en su preferencia.
 
Un aplastante triunfo obtuvo el Frente para la Victoria (FpV) en Cipolletti, con lo que aportó un considerable caudal al histórico y contundente éxito electoral del sector en Río Negro, donde terminó en forma impresionante con 28 años de hegemonía provincial del radicalismo.
La dirigencia y militancia del FpV se empezó a exteriorizar apenas terminar la votación, a las 18 de ayer. Una espontánea concentración en las afueras de la Asociación Española, frente a la plaza San Martín, donde funcionó el búnker del nucleamiento, no tardó en lanzar cánticos y consignas de alegría por lo que se adivinaba absolutamente irreversible.
Los porcentajes conocidos indicaban anoche, con 37 por ciento de las mesas escrutadas y una tendencia obviamente irreversible, que la fórmula de Carlos Soria y Alberto Weretilneck se imponía por 53,75 por ciento sobre la de la Concertación para el Desarrollo, integrada por César Barbeito y el cipoleño Julio Arriaga, que cosechaba un menguado 29,14 por ciento.
Los demás partidos quedaban muy lejos, sin ninguna chance de ningún tipo. Así, la dupla Magdalena Odarda, de la Coalición Cívica-ARI, conseguía un 6,40 por ciento; el binomio de Omar Lehner y Mercedes Sarín, de Confluencia por la Emancipación, obtenía un 2,67; Amalia Quintillán y Norma González Dardik, del partido Obrero, 1,72; José Diego Vergara y Eliseo Antinori, del partido Comunista, 1,48; y Ernesto Saavedra y Alicia Salicioni, del partido Demócrata Progresista, 0,55.
Los cómputos fueron proporcionados por el comando de campaña del FpV instalado en la Asociación Española, que seguían cargando hasta última hora los resultados de las diferentes escuelas en que se sufragó.
El electo vicegobernador y actual intendente de Cipolletti, Alberto Weretilneck, arribó al lugar cerca de las 20, siendo recibido con grandes muestras de afecto y de emoción por los militantes. De fondo, el ruido de bombos, redoblantes y cornetines, se hacía sentir con toda intensidad. Adentro, lo esperaban también sus principales colaboradores: el titular del Concejo Deliberante, Abel Baratti; el contralor Osvaldo Tasat; el edil  Claudio Di Tella; el secretario de Obras Públicas y electo legislador por el circuito Jorge Barragán; el titular de la UDE, Daniel Fraile; y el candidato a diputado nacional Herman Avoscan, además del aliado y líder de REDES, Fabián Gatti, entre otros. También se hizo presente el senador kirchnerista de Santa Cruz, Nicolás Fernández, y el titular del Frente Grande nacional, Eduardo Sigal.
Weretilneck, que se hizo presente acompañado por su esposa e hijos, calificó de "histórico" el resultado provincial y utilizó el mismo término para destacar el hecho de que por primera vez el Alto Valle Oeste (AVO) lograra acceder con uno de sus políticos a la vicegobernación.
 
Arrollador
En el AVO, el Frente para la Victoria se impuso también en localidades como Cinco Saltos y Fernández Oro, y también en la ciudad de Catriel, donde el sector también se impuso para la intendencia. Algo similar ocurrió en Allen, donde el FpV ganó tanto para la gobernación como en la puja por la intendencia municipal.

Roca: el apoyo a Soria fue demoledor


El voto roquense no sorprendió o, al menos, fue el que se esperaba. La ciudad de Roca fue la principal tarjeta de presentación de Carlos Soria en toda su campaña. “Pudimos cambiar Roca, podemos cambiar la provincia” fue una de las frases que siempre utilizó “el Gringo”.
El electorado local le dio un amplio respaldo. Al cierre de esta edición, la diferencia oscilaba los 10 mil votos, la medida que hasta el radicalismo eligió como la marca difícil de revertir.
Soria también logró cambiar el “perfil” del electorado roquense que, desde el reestablecimiento del sistema democrático, supo acompañar a los candidatos del radicalismo.
“El Gringo Soria ganó solo al electorado que lo votó, si se tiene en cuenta su distancia -por momentos más corta- con el gobierno nacional;  y ganó con muchos peronistas no conformes con su candidatura”, dijo anoche un dirigente justicialista de Roca. Cuando perdió en 2003 a gobernador, a manos de Miguel Saiz, desde el radicalismo ironizaron cuando decidió ir por la intendencia de Roca. “Iba de Obispo, perdió y ahora va de cura” se repitió varias veces. Ahora, ocho años después, Soria fue por el obispado y ganó.
La mayoría de los roquenses volvieron, como ocurrió en las dos intendencias que ganó, a darle su apoyo. Incluso, en los días previos a las elecciones, hubo una gran cantidad de electores que no manifestaron su decisión firme de votar por Soria. Por supuesto que, la duda o bien la reserva de confirmar el voto por el intendente roquense, se despejó rápidamente en el cuarto oscuro.
Por primera vez en la historia, al menos desde el retorno de la democracia, el próximo gobierno provincial estará integrado por una fórmula conformada por dirigentes, en este caso intendentes, de Roca-Cipolletti, algo que muchas veces se intentó, sin conseguirse.

En Bariloche, el radicalismo sufrió una dura derrota


El radicalismo quemó las naves en esta ciudad, pero no alcanzó y volvió otra vez a morder el polvo. La mayoría de la ciudadanía que ayer votó apoyó la fórmula del Frente para la Victoria (FpV) de Carlos Soria y Alberto Weretilnek.
Según estimaciones extraoficiales, votó alrededor del 70 por ciento del padrón de 78.800 electores. Los militantes justicialistas que apoyaron los candidatos del FpV siguieron el escrutinio local hasta las 19.30 cuando constataron que la tendencia a favor de Soria era irreversible.
A partir de ese momento, se olvidaron de seguir el conteo de los votos y se volcaron a las calles Onelli y 25 de Mayo, donde estaba el búnker del PJ, a festejar un histórico triunfo.
“¡28 años la puta madre, 28 años!”, gritaba eufórico un dirigente peronista, mientras se abrazaba con sus compañeros. Mientras los candidatos y candidatas a legisladores bailaban a ritmo del cuarteto.
Los datos provisorios que manejaban en el campamento del FpV indicaban que hasta las 80 mesas escrutadas, la fórmula Soria-Weretilnek se imponía por el 53 por ciento en Bariloche.
Mientras que el candidato de la Concertación, César Barbeito, sumaba, con las colectoras del PPR y Unidos por Río Negro, el 31 por ciento.
La amplia diferencia sorprendió a peronistas y, sobre todo, a los caciques radicales que se encerraron, por ejemplo, en el hotel Apartur a realizar el duelo electoral.
El intendente Marcelo Cascón, quien además era candidato a legislador por el Circuito Andino, reconoció la derrota antes de las 19.30 cuando reveló que escrutadas 34 de las 224 mesas de la ciudad, la diferencia a favor de Soria era de alrededor de 21 puntos.
La abrumadora victoria en el circuito Andino de los candidatos del FpV ponía anoche en riesgo que Cascón ingresara por la minoría como legislador. Aunque la mayor preocupación para Cascón se viene el próximo domingo, cuando intente la reelección.
El FpV ya había ganado por cuarenta puntos en las primarias de agosto pasado.
 
Viedma sigue oficialista
En la capital provincial, el oficialismo radical logró uno de sus pocos triunfos en las elecciones de ayer, y fue tanto en el plano provincial como en el municipal, aunque no por demasiado margen. La reelección de Jorge Ferreira como intendente fue el premio consuelo para la UCR. La victoria radical no le importó a numerosos dirigentes, militantes y simpatizantes del PJ viedmenses, quienes salieron a festejar a las calles apenas confirmada la irreversible tendencia provincial. Los peronistas se concentraron frente a la Casa de Gobierno, al compás de bombos, estallidos de bombas y cánticos, entre los cuales sobresalió: “Se va a acabar, se va a acabar la dictadura radical”.

¿Qué te pareció esta noticia?

0% Me interesa
0% Me gusta
0% Me da igual
0% Me aburre
0% Me indigna

Dejá tu comentario